Maestro: El Amado ―
Cuando otorgan todo su amor y devoción a los demás, El Dador de Todo los llena de nuevo, constantemente. Es necesario que haya un vacío de su parte, porque incluso cuando piensan que no tienen nada más que dar, pueden llamar al Padre para que les dé más. Así que den, den, den. Con el tiempo aprenderán que su copa nunca está vacía, sino que siempre está llena hasta rebosar.
Comentarios recientes