Maestro, El Amado ―
Cuando, como si fuera una tormenta viciosa, una gran perturbación esté tratando de apoderarse de su mente y sus emociones, debido a circunstancias fuera de su control, recuerden entregar todo al Padre en el cielo, quien sabe todo desde el principio hasta el final. Se considera que es el fundamento de la sabiduría, cuando ustedes se dan cuenta de que sólo viniendo a Mí en la quietud, y poniendo todas sus decepciones en Mis manos, experimentarán un enorme alivio.